lunes, 6 de julio de 2026

Pemuteran, en el norte de BALI, INDONESIA.

Después de unos días en las diminutas islas Gili, un ferry nos traslada, con una parada corta en Lombok para recoger más pasajeros, a la vecina isla de Bali...el día está gris, ventoso y lluvioso, cosas de venir en la temporada de lluvias. 

Nuestro barco antes de subirnos, en Gili Air

Lombok


Último vistazo a las Gili

Bali. Los volcanes más altos no son visibles. A lo tonto, estamos cruzando una de las fronteras biogeográficas más famosas del planeta, la 'Línea de Wallace'. Aunque poco distinguible, porque se basa sobre todo en la distribución de los grandes animales muy difíciles de observar, la mayoría extintos o cerca de ello, lo cierto es que la diferencia en flora y fauna entre Lombok y Bali son lo suficientemente profundas para marcar un límite entre Asia y Oceanía. La causa, la profundidad y distancia entre ambas islas, incomunicadas durante millones de años, incluyendo los bajos niveles del mar durante las glaciaciones que sí comunicaron el resto del archipiélago con Asia por la banda de Bali y Papua Nueva Guinea y Australia por la de Lombok.

Volviendo a lo nuestro, tenemos un largo trayecto desde el muelle, en el SE de Bali, hasta la casa de intercambio en  la que nos instalaremos, justo al otro lado. Nos viene a recoger Komang, hermano de Putu, quien gestiona la casa. Bali no es pequeña, y el tráfico es importante. Aún nos quedan cinco o seis horas, aunque uno no lo esperara por las distancias... 


Llegando a Bali

Muelle de Padangbai

En el camino hacemos una breve parada con vistas a las montañas centrales. Warung (bar-restaurante local) al lado del 'Hidden Garden Coffee'

Temporada de lluvias...

Mirando el mapa, atravesábamos una enorme caldera con lagos y ascendíamos hasta el borde. Pero arriba no se veía nada de nada...


Aun  nos falta descender el frondoso norte y costear como dos horas. Al llegar a nuestra casa en Pemuteran, perdida al final de una pista en mitad del campo, nos reciben Putu y su mujer, también Putu...el número de nombres que se ponen en Bali es bastante limitado, sólo hay dos o tres nombres específicos para cada posición entre el primogénito y cuarto hermano/a...y a partir del quinto se repite el ciclo...Pero ellos se aclaran.

Nuestra casa fue originalmente una especie de retiro para hacer yoga. Ahora sus dueños lo gestionan desde Holanda, más como casa de intercambio que como alojamiento. Y Marián en sus búsquedas ya se había quedado prendada...y no es para menos. De nuestra llegada tenemos pocas fotos, que ya era de noche, pero vamos a estar ¡dos semanas!

Tuvimos una casa en Bali...

Ya dijimos en alguna entrada anterior que nuestra intención en este viaje a Indonesia era más de estar que de movernos. Gran parte de los próximos días los pasaremos en este rincón perdido de la isla de Bali, bastante alejado de los núcleos turísticos del sur. Empecemos por la casa y sus alrededores:

El 'salón - comedor'

Un trozo del jardín, con vistas a las montañas




Vista general de la casa

Este es el camino por el que subimos todos los días desde la carretera general. El primer día a pie, luego ya alquilamos una moto...


En Bali, una isla hinduista en medio de un archipiélago musulmán, en toda casa que se precie tienen altares y minitemplos.


Nos alongamos a la costa, donde hay pequeños hoteles-resorts, alguna agencia de buceo, pero principalmente algunos warungs sencillos donde echarse algo y barcos de pesca. 


Orilla de Pemuteran


Y por supuesto, templos por todos lados...



Aunque la mayoría de la población balinesa practica un hinduismo peculiar de la isla, también hay un porcentaje importante de musulmanes, y al menos en esta parte de la isla, cercana a Java, no faltan las cúpulas coloridas de las mezquitas. 


Cae la tarde en nuestra casita:



Al acabar el día, las únicas luces son las de la Luna y la de las luciérnagas, prácticamente extinguidas allá donde llegan las farolas.

De fondo,se escuchan insectos y animales nocturnos, incluyendo los perenquenes de casa, a los que se suman una cacofonía no muy lejana de cánticos hindús, llamadas a rezar de las mezquitas en pleno ramadán y algún local de música moderna...todo a la vez.

Nuestra moto para explorar los alrededores

Uno de los sitios al que fuimos recurrentemente fue el 'Biorock' en la playa de Pemuteran, donde en un proyecto de recuperación de corales sumergieron varias estructuras metálicas en las que ahora proliferan corales y peces por igual. Fue un ritual casi diario acercarnos a echar un vistazo con las gafas y el tubo.

La visibilidad fue variable a lo largo de los días, aquí ponemos algunas de las primeras exploraciones. 



La base de la caseta flotante está llena de unos peces tipo catalufas...

La moto nos dio acceso a otras playitas cercanas...

'Romantic Beach Pemuteran' según el 'google maps'

Asomada desde una colina (Pura Pande Tanjung Ser)

Otra playita donde ver unos pescaditos.

Volviendo


La moto es el medio de transporte por excelencia en Bali...

Nuestros anfitriones Putu y Putu, encargados de cuidar la casa, nos invitaron a una fiesta la segunda noche de nuestra estancia...Unos familiares celebraban los tres meses de su niña con todo el vecindario: comida, un aguardiente difícil de beber, música tradicional y varias sesiones de la perturbadora 'danza de los cuchillos', donde los danzantes entran en un extraño trance...














Otro día en Pemuteran...

La piscina fue fuente inagotable de pajaritos...



Uno de los muchos Warungs que teníamos recomendados...




1 de marzo. Además de warungs, teníamos una lista de los templos más recomendables de la contornada, lo cual viene bien porque hay tantos que no das abasto. Sí sólo se puede visitar uno, el más espectacular quizás sea el Pura Melanting, al que vamos a media mañana.




Es día de ofrendas y ritos...aunque nos dio la impresión que es así casi todos los días...




En el mismo valle donde está este hermoso templo, siguiendo la carretera principal hacia el interior, se llega al final a un aparcamiento desde donde ascienden los escalones a un templo colgado en las paredes del valle. Subiremos, bastante, hasta el 'Pura Pucak Manik'


El ascenso es fácil pero empinado, y la hora que se nos ha hecho no es la más indicada...aunque prácticamente todo el trayecto es bajo el dosel de árboles tropicales:


Desde el camino se contemplan amplias vistas del valle:


El templo en sí no es gran cosa. Es más por ver el aspecto de los bosques y el paisaje circundante, gran parte del cual está dentro de los límites de un antiguo parque nacional de otra manera difícilmente transitable.

Pura Pucak Manik




En el camino conseguimos fotografiar algunas mariposas, siempre esquivas.


Los trabajos sobre la distribución de las mariposas en el Archipiélago Malayo, que es como se conocía a estas islas en época colonial, llevaron a Wallace a las mismas conclusiones sobre evolución de las especies a las que llegó Darwin con los pinzones de las Galápagos: las leyes de la selección natural como motor del cambio y adaptación de los seres vivos...Wallace envió un esbozo de sus teorías a Inglaterra, entre otros a Charles Darwin, ya de cierto prestigio en aquel entonces. Darwin a lo tonto llevaba dos décadas estudiando el asunto, sin publicar nada de fundamento. Las cartas de Wallace lo espolearon a publicar de una vez sus estudios: 'El origen de las Especies' (o su título original...'On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life' )




Menos esquivos, e incluso amenazantes, son los monos...


Abajo en el valle, un cultivo que sorprende en estas latitudes, la viña.


Continuamos ruta en la orilla cerca de casa:


Un mangle solitario...

Otro templo cerca

Al fondo, los volcanes de Java.

Peces loro (parientes de las 'viejas' canarias) en la inmersión de turno

Otros pecitos exóticos 


Las ricas especialidades balinesas

Después del turismo, viene el relax en casa...







Al caer la tarde la piscina era frecuentada por esquivas golondrinas a la caza de bichillos...



Hoy nos vamos de excursión obligatoria. Nuestro viaje a Indonesia en esta ocasión superaba los 30 días estipulados en el visado inicial al entrar al país. Para prolongarlo, resulta que hay que personarse en alguna oficina de inmigración a rellenar papeleo, justificar estancia y hacerse unas fotos. Se ve que si vas por libre tienes que ir varias veces, nosotros sólo fuimos una porque un agente recomendado por nuestro amigo Diego en Lombok nos gestiono la parte inicial, más liosa de lo que uno esperaría, sobre todo si mientras te mueves de isla. Finalmente nuestro agente, tras varios intentos, consiguió la cita para las fotos en la oficina de Singaraja, en la zona norte de Bali, a dos horas de moto de Pemuteran. Allá vamos:

Lo primero es lo primero...



Contentos de haber hecho la gestión; recordemos que en esos días comenzaban los ataques de Estados Unidos a Irán, que colapsarían los vuelos con escala en Oriente Medio, como el nuestro, durante las próximas tres semanas. Entre eso, y que tardaron como una semana en darnos el nuevo visado, estuvimos un tanto 'desinquietos' 


Aprovechamos para explorar un poco la contornada y hacernos una idea de la ciudad más grande del norte de Bali. 
Aparcamos al lado de una enorme iglesia católica, religión minoritaria por aquí.

St. Paul Catholic Church Singaraja

No encontramos nada de interés en los alrededores, así que en la moto nos asomamos a la orilla, donde hay un barrio de pescadores apretado en primera línea, y algunos templos, el más arreglado chino. 

Orilla de Singaraja



También hay alguna casa de época colonial. Indonesia fue área de influencia de los holandeses desde el siglo XVII, que desplazaron muy pronto a los portugueses, llegados antes. Bali, dividida en pequeños reinos y gobernada por príncipes locales,  fue incorporada relativamente tarde, el norte desde 1849, y la isla completa ya metidos en el siglo XX (1906-1908), de manera no por ello menos sangrienta.

El templo chino, cerca de la desembocadura de un río

Al otro lado del río el 'Singaraja hotel' cuyo entorno no es especialmente glamuroso

Calle céntrica de Singaraja


De retorno a casa, hacemos una parada en Lovina, un núcleo relativamente turístico del norte de la isla.

Calle con warungs y tienditas turísticas de Lovina.

La localidad es especialmente conocida por las excursiones de avistamiento de delfines. A la falta de turismo, que esto es temporada baja, intentaron vendernos alguna excursión privada, pero no entraba en nuestros planes.

Nosotros optamos por el paseo contemplativo, después de desayunar a gusto en una terracita:




Aquí nos compramos unos pareos...


Continuamos ruta en moto, pasando por algunos arrozales de la zona baja.

Ascendemos un poco, y evitando la visita de algunas cascadas locales que en los foros desaconsejan por la gran afición a timar turistas que parece que hay, optamos por visitar un templo, este budista, en las montañas, recomendado en algún blog que vimos por aquellos días; Brahmavihara Arama.




Se trata de un bonito conjunto de templos coloridos con vistas a frondosos barrancos. Y prácticamente sin gente. 




Destaca una figura acostada de Buda...

...y el templo central, una imitación en chiquito del templo de Borobudur en Java, que visitamos en nuestro anterior viaje a Indonesia, nunca relatado en condiciones:


Para visitar los templos hay que ponerse un pareo.



Los alrededores:



Cruzamos innumerables aldeas y calles del Bali menos turístico en nuestro camino de vuelta.

Como seguimos en ruta, paramos en otro de los templos cercanos a casa que teníamos recomendados. Este está en la carretera de la costa, Pulaki Temple, y es conocido sobre todo por la profusión de monos que hay.

Cruzando la carretera, en la orilla del mar sobre un promontorio, hay otro templo más fotogénico, Pura Pabean. 


Como estuvimos todo el día fuera, hoy toca cenar en nuestra mansión una sopa de tomate con los productos que pudimos conseguir en los limitados supermercados de Pemuteran.

La sopa de tomate, receta belga, lleva apio, especialmente 'chuchurrio' en estas latitudes...


Uvas balinesas, junto a los dos últimos templos, en la carretera general, se alinean decenas de puestos que venden parte de la cosecha del valle. 

Hoy es tres de marzo. (Para seleccionar fotos para el blog el orden cronológico es lo más práctico).
Día de playa noche de tormenta...




Otro día de paseo, tenemos una lista de lugares a los que ir, y los vamos tachando, poco a poco, pero sin pausa.


Uno de los que teníamos era una granja de perlas relativamente cercana, 'Atlas Suth Sea Pearl Farm'.

Te enseñan el proceso de cría y extracción de perlas, en un vídeo y en directo, además de contarte la contribución de la empresa al desarrollo local. Pero a diferencia de Tahití donde te puedes permitir alguna perla negra irregular, a la venta sólo tienen perlas de las buenas de verdad, y éstas se nos salen del presupuesto...


Aprovechamos la ruta para alguna foto local...




 
Pero como vamos a ritmo lento, pronto acabamos en nuestro espot de pececitos de colores cerca de casa:

Marián mejorando su margullo de forma notable


'Probablemente todos los seres orgánicos que hayan vivido nunca sobre esta tierra han descendido de alguna única forma primordial, a la que se infundió vida por primera vez... Esta opinión sobre el origen de la vida tiene su grandeza...porque mientras este planeta ha ido dando vueltas de acuerdo con la ley fija de la gravedad, a partir de un inicio tan sencillo han evolucionado y siguen evolucionando formas sin fin, las más bellas y maravillosas.'

                                                         CHARLES DARWIN, El Origen de las Especies, 1859.

A nosotros, esta hoja seca, pero que en realidad es un pez, nos alucinó.


Intentando poner el blog al día

En dirección contraria a Singaraja, el final de la isla de Bali constituye un Parque Nacional. Allí nos vamos otro de los días con nuestra moto de 125cc. 


La mayor parte del parque tiene acceso restringido o con excursiones guiadas de precios un tanto subiditos. Pero hay una torre mirador en medio, a la que puedes acceder con la escusa de ir a echarte un café. Las vistas son espectaculares. 
'Bali Tower Bistro'. Y sí que nos echamos el café, que la vista lo merece:






Bosques tropicales de Bali. El Parque Nacional original era bastante más grande, pero como la principal intención era proteger el tigre de Bali, ya extinguido, ahora lo han reducido a esta esquina de la isla. Aun así, las montañas cercanas a Pemuteran parecen protegidas por la relativa inaccesibilidad.


Detrás de una última peninsulilla balinesa dentro del parque, se alzan los volcanes de la vecina Java.



Hay algún cartelito testimonial de los arbolitos, pero como suele ocurrir en los trópicos, la identificación de especies es tarea inabarcable...
Grewia koortesiana

Saliendo del entorno de la torre y siguiendo la carretera general un poco, se llega a un pequeño muelle donde te venden excursiones a la cercana Pulau Menjangan. También hay unos pocos warungs bastante vacíos y algo decadentes cuando pasamos, y una oficina del parque nacional, donde nos hicieron pagar una especie de entrada. 

Pulau Menjangan desde el embarcadero

El lugar no es nada del otro mundo, excepto por el hecho, leído por Dani en un foro ornitológico, de que es de los pocos lugares donde ver el endémico y rarísimo mina, o estornino, de Bali:

Otro efecto de la evolución, la aparición de especies únicas por aislamiento y divergencia de poblaciones . Estornino de Bali, Leucopsar rothschildi. Varios ejemplares están en los alrededores de las oficinas del parque, donde o son ejemplares liberados y/o deben darles comida para atraerlos. La población silvestre de este ave no llega al centenar, y se calcula que hay poco más de mil contando los que hay en cautiverio (su caza ilegal como ave de adorno es una de las amenazas principales)


En la orilla, otro pescado haciéndose pasar por hoja seca...no nos la cuela porque lo conocemos de ayer, que si no...


Este tenía un compañero a rayas que lo delataba un poco, pero no mucho


Un vistazo al paisaje en el camino de retorno

Después de la jornada naturalística, una parada en unos tranquilos (no había nadie) baños termales:
'Banyuwedang hotspring'

Además del bañito, en el que no aguantas mucho porque no es clima el balinés para estar en agua a cuarenta grados, también es agradable para echarse un nasi goreng (ojo con los monos al acecho) y una cervecita. 


Nos vamos a la orilla buscando una playa del google maps y nos encontramos con gente volviendo de una fiesta. Por aquí parece que no paran…




Paseo para bajar el Nasi Goreng, en la playa que buscábamos.`White Sand Beach'; no se vuelven locos en el google maps


Cerca hay manglares, una vegetación típica de climas tropicales.

Cabosos conquistando tierra firme con 400 millones de años de retraso

Por la tarde, otro hito pendiente. En el propio Pemuteran, hay otro templo en lo alto de una colina, con vistas a toda la bahía y a las escarpadas montañas que la cierran.  Después del donativo, se asciende por un bonito sendero entre herbazales.



Pura Batu Kursi, en los altos de Pemuteran


La bahía de Pemuteran desde arriba

Hemos visto fotos de la zona en verano, y lo cierto es que tiene un aspecto más de secarral que el verde exuberante que disfrutamos nosotros en plena temporada de lluvias.



Los restos de lo que parecía una antigua mina. Pero mirando con más atención, no nos quedo claro si quizás era un decorado de peli del Vietnam, o los restos de un parque de atracciones fracasado...¿?

Dia 7 de marzo. Como abundan más los días nublados que los de sol, habíamos ido alargando uno de los imprescindibles; ante una ventana de posible día de sol, nos vamos con un tour que nos ha gestionado Putu, a la isla de Menjangan, dentro del Parque Nacional y famosa por sus fondos marinos.  

Nos vamos de tour con una docena de franceses de distintas procedencias.

La fama de los fondos es justificada, no vimos ningún lugar tan transparente en este viaje:



La visibilidad de los fondos coralinos, y el colorido de los cientos de peces, bien valen el paseo:
Un pez loro y unas fulas de rayas, en medio de la pared de coral


Un pez globo 

Pecitos coloridos pendientes de latinajo

Aunque parezcan algas, estos penachos son crinoideos, una de los 5 clases dentro de los equinodermos (que también incluyen estrellas de mar, ophiuros, holoturias o pepinos de mar y los erizos)
 

Una especie de pez payaso protegiendo a su anémona




No podía faltar alguna tortuga

Además de varias sesiones de gafas y tubo, tenemos la oportunidad de bajar a tierra en un pequeño muelle y hacer una pequeña exploración, más larga que la que conseguimos hacer en Alegranza.



La isla es además famosa por tener una población de ciervos. No tarda en aparecernos alguno por la playita.

De vuelta a Bali


Por casa

Los jardines fueron un gran campo base para la ornitología...(no son todas del mismo día, pero vale de muestra)
Pululando por los jardines en busca de aves


White-Headed Munia, Lonchura maja.
 (+
información, wikipedia)
 
Greater coucal, Centropus sinensis.
+ info...

Nutmeg mannikin, Lonchura Punctulata
+info

Un martín pescador, hay más de 20 especies y la foto de éste fue lejana. Quizás sea la misma especie que el de la siguiente foto:

Probablemente, por distribución y pinta, Collared kingfisher, Todiramphus chloris.
+info

Sooty-Headed Bulbul, Pycnonotus aurigaster.
+info

Y un precioso abejaruco, Chestnut-Headed Bee-eater, Merops leschnaulti
+info


Éste lo vimos cerca de la playa, un martinete al acecho de pescaditos...Striated Heron, Butorides striatus
+ info

El libro se nos quedó en casa por motivos de peso, pero ya volvimos.

No todo lo que cuelga de los árboles son pajaritos, algún reptil también tiene la costumbre:


Y de compañeros de intercambio tenemos innumerables perenquenes.


Sonidos de Bali:


A la tarde por la playa

Frutas locales


Dineritos para adquirir las frutas locales: el billete de 100 000 rupias equivale a casi 5 euros
Actualmente circulan dos tipos de billetes, los de la izquierda son algo más modernos. Como las monedas son casi inexistentes, los billetes de poco valor circulan mucho y están muy gastados. El de 1000 rupias, menos de 5 céntimos de euro, difícilmente te cae en las manos. 


Un mercado donde conseguir productos y billetes pequeños

Aunque casi siempre fuimos de warung o cocinamos lo que comprábamos, alguna noche Putu nos hizo la cena, con minicursillo de cocina:







Algunos de los excelentes platos de Putu



Nuestra casita de noche. Antes de dormir apagabas las luces y aparecían las luciérnagas, los relámpagos, y hasta alguna estrella, que no se prodigaron. 

Una única noche, de las últimas, pudo Dani desempolvar los mapas estelares en la oscurísima casa de intercambio...



La vieja Argo navis de Jasón domina los cielos del sur, ahora dividida en las constelaciones de Vela, Puppis y Carina, a las que le han adosado una brújula (Pyxis), un pez volador (Volans), otro dorado (Doradus) y una modernor del siglo XVIII, desconocida en la época mítica de los argonautas, la 'bomba neumática', Antlia...



Igual Lacaille nos estaba vacilando cuando se inventó la constelación de Antlia...

Y más tarde, la Cruz del Sur:



Llega el final de nuestra estancia en Pemuteran. Otra familieta viene de intercambio en unos días a disfrutar de este lugar idílico. Nos queda hacer algunas fotos de recuerdo...

No podía faltar alguna de los miles de milpiés que en temporada de lluvias se empeñaron en invadir todas las mañanas la casa. Un entretenimiento habitual, mientras se calentaba el café, era barrerlos al jardín. Algunos días era una tarea en plan Sísifo, porque apenas acababas por una esquina la invasión ya había avanzado por todas las demás...

El Bluda del jardín


Algunas de las Ceibas africanas gigantescas de los alrededores.

Otras esculturas

Estas dos nos dieron más de un susto 





Nos vamos con pena de este lugar que fue nuestro hogar en el paraíso durante dos semanas...no descartamos la idea de volver alguna vez...
También toca despedirnos de nuestros anfitriones, que tan bien nos han cuidado...

Ya con visado, pero sin vuelo garantizado a casa, nos toca volver a movernos. Komang, el hermano de Putu que nos trajo, volverá a trasladarnos por la isla. El próximo campo base será la famosa Ubud, de la que guardamos un grato (pero ya algo borroso) recuerdo de nuestro anterior viaje indonesio. ¡Próxima entrada allí!