miércoles, 11 de febrero de 2026

Un rato en Sihanoukville, Camboya

Salimos hacia las tres de la tarde de la tranquila isla de Koh Rong Sanloem, para dirigirnos hacia Sihanoukville en la costa continental de Camboya. La ciudad se ve muy a lo lejos desde la salida, a medida que nos acercamos (el trayecto es de unos cuarenta minutos) los rascacielos se van definiendo.

Hay varios islotes en las cercanías de la costa, uno de ellos con lo que parece un templo un tanto abandonado.

La aproximación:





Un gran puente une la ciudad con una isla aparentemente desierta y cubierta de bosques, quizá una declaración de intenciones de crecimiento




Llegando al muelle:

Estación de barcos a Koh Rong y Koh Rong Sanloem

Antes de venir teníamos cierta curiosidad por conocer la ciudad y su ambiente de casinos, principal actividad económica de este rincón del planeta. Pero mientras nos han ido desanimando. Nosotros teníamos en mente Las Vegas o Macau, ambos lugares que nos parecieron muy interesantes y dignos de ser visitados, por muy poco jugadores que seamos. Pero varios blogs recientes la describían como un lugar sórdido sin ningún interés y con hasta cierta sensación de inseguridad que no hemos sentido en ningún lugar de Camboya, un país acogedor, amable y totalmente seguro en todo lo que nos hemos movido. Para añadir, nuestro vecino en 'Long Beach', un señor más viajado que Willy Fog, nos la describió con un contundente 'Don't stop there, is an absolute shit hole'. Poco alagüeño, y como tenemos destinos futuros más atractivos, y el calendario tampoco es infinito, decidimos no 'gastar' una noche aquí.

Aún así, vamos por lo menos a dar un paseo...Edificios altos y modernos despuntan sobre edificios de una época más sosegada.

La caseta blanca del edificio celeste tiene unos altavoces para vencejos-golondrinas de los que comentamos en la entrada dedicada a Koh Rong

Vale, no es para un premio en urbanismo, pero de momento no es desagradable.

El problema con Sihanoukville es de crecimiento desmesurado y desorganizado, obras por todos lados con rascacielos creciendo como setas y otros semi abandonados por doquier, todos orientados a la industria del juego, específicamente la de jugadores chinos. 

Éste lo están acabando 

El de la derecha parece abandonado

Por un hueco de la calle nos alongamos a la orilla...hay una playa que debió tener tiempos, y olores, bastante mejores.


Algún resort, aún así, sigue funcionando con piscina vista al mar


Pero la mayor parte de las fachadas de los negocios están abandonadas. La zona de casinos en pleno auge y construcción parece que está en realidad como a 15 km de aquí





Enla única piscina con clientela, restaurantes y demás nos colamos a echar un vistazo. Es un hotel casino en funcionamiento, aunque a estas horas la gente estaba en las piscinas, y el casino, salvo una partida con un grupo de asiáticos y varios europeos, está vacío.
Está prohibido hacer fotos, y hay vigilantes, pero conseguimos hacer esta testimonial de que entramos al casino. No hay nadie en las maquinitas.
Afuera no se nos ha perdido mucho más, y tampoco queremos alejarnos mucho porque tenemos la furgoneta en un rato. Les dejamos con las fotos del camino de vuelta (prácticamente hemos puesto todas las que tenemos)

Noa habíamos volado en éste







Cambodia Cola, la Kofola de Eslovaquia estaba más rica, pero está también refresca

En camboyano
Una furgoneta nos llevará a nuestro siguiente destino. Aunque parece cerca, vamos a tardar como casi cuatro horas en llegar a Kampot, más que nada por un tramo largo a mitad donde la carretera principal es de tierra. Nos hubiese gustado ver algo del paisaje de allí. La parte que vimos de día está bastante urbanizada y con grandes infraestructuras como un aeropuerto Internacional, varias zonas industriales, una central eléctrica (¿nuclear?) y urbanizaciones de cierto nivel creciendo por todos lados. China parece que ha puesto bastante interés en esta zona, con importantes concesiones e inversiones, y Camboya parece que también quiere aprovecharse del tirón...

En ruta de nuevo hacia la ciudad camboyana de las especias 


martes, 10 de febrero de 2026

Koh Rong Sanloem, otra islita de Camboya



En treinta minutos se cruza de la isla de Koh Rong a la de Koh Rong Sanloem...
Arrivals 


En los blogs de viajes que consultamos (sí, es una de las fuentes que seguimos utilizando) hablan de las islitas de Koh Rong y Koh Rong Sanloem como lugares que antaño fueron super tranquilos, rústicos y 'auténticos' y de cómo están cambiando por el turismo, siendo la primera la que más ha crecido y ésta a la que llegamos ahora un poco más del estilo de antaño. Nuestra impresión es que en efecto Koh Rong, ya visitada, es turística, repitiendo el modelo ya muy extendido de los pufs y hamacas en la playa, la música nocturna y la parrilla de pescado,junto a proyectos más locos y otros abandonados, pero no la calificaríamos de masificada. Ahora llegamos a la bahía más explotada de Koh Rong Sanloem y el adjetivo que nos sale es 'soporífera'...no en sentido despectivo, todo lo contrario, parece tan tranquila que apetece echarse debajo de un arbolito a la siesta...

Pero no lo hacemos, nuestro 'resort' está 'pa'llá'...


Llegamos al final sur de la playa en la amplia 'Sarracen Bay'; hay un pequeño río que desemboca por aquí.


Nos quedamos en 'Mangrove Beach Bungalows'

El nuestro

Habitación con mosquitera, estamos salvados. Super agradable, aunque es el primer sitio de Camboya en el que no te ponen los sobritos de café y té, ni el calentador, ni las botellitas de agua. Nos llamó la atención porque después en la cuenta final nos contaron hasta un vaso de agua que bebimos del 'refilling' y casi nos cuelan una botella de vino (25 dólares) que a diferencia del agua, nunca bebimos.

Pero esto es el paraíso, vistas inmejorables de la bahía en su zona más tranquila, al lado de los manglares que le dan nombre al complejo.

Mapa de Koh Rong Saloem en el bar-restaurante 

Ya saben que vamos a aguantar poco echados en el bar, nos vamos a completar la Sarracen Bay ida y vuelta.

Saliendo de casa

La arena es un vergel de vida. Montículos de gusanos arenícolas...creemos.
Erizos, pocos y bien visibles.




A media playa hay varios grupos de bungalows en construcción junto a otros ya consolidados de diferentes categorías. Pero es todo bastante tranquilo.



En la bahía el principal medio de transporte es un tractor con remolque

Llegamos al final de la playa. A lo lejos en la costa del continente se ven los edificios de Sihanoukville.


La gestión del plástico es uno de los problemas extendidos por estas latitudes, y todas las otras.

Casita de lugareños en el extremo de la playa

Uno de los tractores playeros

Retornando a casa

Otro erizo, este más arenícola y de púas cortitas. Parece que usan conchas y algas de camuflaje.



Éste se lo ha currado más

Nuestro alojamiento bajo la selva


Los manglares (mangrove) de casa

Preparando la brasa de la barbacoa

Nada más aterrizar en Camboya nos llamaron la atención algunos camiones con ruedas traseras desproporcionadas, aquí volvemos a ver uno:

Asomando al muelle, están en plena descarga de víveres. Aquí debe llegar casi todo por mar.


El cargamento de cervezas aún en el barco es importante...

En algún blog habíamos leído que está isla es más de hacer alguna excursión a pie conectando playas. En el alojamiento dan los tiempos de varias de ellas, una a un faro del sur de la isla al que se llega en menos de una hora. Imaginamos un sendero por el bosque, pero la realidad es que han abierto un buen puñado de pistas anchas por toda la isla, probablemente con vistas a futuras expansiones turísticas (En el norte de la isla, cuando vinimos en el barco, vimos algunos hachazos a los riscos y algunas urbanizaciones en plena construcción). Buena parte de la 'excursión' al faro es a plena solana. Menos mal que fuimos al punto de la mañana...

Uno de los viales laterales abiertos hacia el centro de la isla

Nuestra ruta al faro

Sí que hay un último tramo que se adentra en el bosque, bastante más bonito.



¡Vaya! En el acceso al faro ponen claramente 'no pasar'. Por las señas de un lugareño que justo pasó en su moto, entendimos que mejor que no...

Nos envía una playita cercana donde vemos algunas casitas y barcos locales.



'Buck beach' en la costa S - SW




Buscando una posible ruta de retorno alternativa, nos encontramos a mitad de playa con la frontera.

Y sobre todo con el chucho que la protege, un pesado que no para de acompañarnos a ladrido limpio

Entre el chucho y lo poco claro de la alternativa, nos volvemos por la pista al solajero.

Ya en la ida cantaban los pajaritos y vemos un 'hornbill' y varias palomas verdosas en vuelo. Pero en esta solana no es cosa de dedicarse a la fotografía ornitológica. Dani pilla unos vencejos o afines, difíciles de determinar aunque tuviera su libro de turno, que no lo tiene.

Foto con el móvil, que la cámara de bichos para estos es inviable

Ampliación. A saber que especie concreta es...


Intentamos poner siempre fotos nuestras, pero esta paloma verdosa (Treron vernansno hubo forma de pillarla, aunque la vimos. 
Fuente: JJ_Harrison, en https://commons.wikimedia.org



Panorama de Koh Rong Sanloem

La bahía tras el árbol es la nuestra, 'Sarracen Bay'


Más trampas: la foto es nuestra. Pero antes identificar el nombre del hierbajo exigía libro de matas, investigación a partir de semejanzas con algo conocido o la suerte de encontrarlo en un jardín botánico. Ahora pones tu foto en 'google lens' y la I.A. responde al segundo: Melastoma malabathricum... Es que nos vamos a hacer tontos🤔. Por añadir algo, es una planta que a Dani ya le suena de otros viajes, y además recuerda algo a las jaras de las cumbres canarias, sin tener nada que ver, y que por aquí parece que prospera de manera oportunista en la cuneta de las pistas.

Excursión matinal acabada, toca relax...


Dani chinchando a un cangrejo de la arena...no vamos a pasar Google lens por cada bicho...de momento




Otro cangrejillo de hábitos diferentes, este vive en el fanguillo al borde el manglar. Los machos tienen una pinza sobredimensionada para atraer hembras y atacar machos competidores a partes iguales. Pertenece a alguna especie de 'cangrejo violinista' típico de los documentales de La2.


Playa, manglares, selva y paz.

Por la tarde vamos de nuevo de exploración. Desde la parte más turística (chiringuitos de playa más grandes y algunas tiendas) hacia el centro de la bahía, parte una carreterilla a la otra banda de la isla, con cartelitos rústicos hacia 'Lazy Beach' y 'Sunset Beach'. Aunque también han ensanchado caminos y roturado montes, el recorrido a la tarde es agradable.



Dani consigue pillar un bicharraco en pleno vuelo tropical:

Esta sí es nuestra...¡Con el móvil(ampliada)! 'Hornbill'. Al que más se parece es al Oriental Pied HornbillAnthracoceros albirostris. Cosas de llevar un registro (algo incompleto) de los pajaritos, está especie también la vimos en Sri Lanka


La foto original

En un cruce a la izquierda vas a la 'Lazy' y a la derecha a la 'Sunset'. Pito-pito-gorgorito, nos vamos a la segunda. Pronto pensamos que mejor haber sido gandules, porque la pista se convierte en repecho. Pero es corto y arriba se comienza a descender por una selva tropical de película.


Bienvenidos a Sunset Beach:

Víveres para uno de los varios grupos de bungalows escondidos en la selva

Nuestro clásico paseo playero:


El nombre del penúltimo 'resort' puede parecer exótico, hasta que ves la carta con 'paella' 'pantumaca' y similares y entonces sospechas que es 'Qué macu!' en ortografía local/guay...Para los que no son de la zona, 'que macus' en Cataluña y algo más abajo, es la designación burletera para los domingueros barceloníes que van al monte...y se pasan el día diciendo ' Qué macu! '(¡Que bonito!)...


Nos volvemos a casa, no es cuestión de esperar al 'sunset' de verdad que luego se hace rápido de noche. Ya hemos explorado la isla, y tenemos barco mañana para proseguir ruta en el continente. En teoría hay cuatro horarios, aunque el encargado del alojamiento nos dice que el que más nos interesa casi nunca circula. Lo cierto es que en la página de reservas el de las 11 y pico no le aparece...El de las 8 o así de la mañana nos da pereza, así que nos iremos a eso de las dos cuarenta, que serán las tres.

Nuestro último día, relax, paseo, floritas y mariposas...

Lo cierto es que en nuestro paseo por la playa de media mañana vemos aparecer, y marcharse, porque a esas alturas no nos íbamos a poner a correr, el barco de la media mañana, el que nos hubiera ido realmente bien...
Bueno, más tarde, al muelle...


Los gusanitos

Despidiéndonos de nuestra playita

Y de la isla

Al fondo Sihanoukville, el puerto al que vamos. Le dedicaremos una entrada cortita, porque sólo estuvimos dos horas, antes de proseguir itinerario. ¡Hasta pronto!

Dónde estuvimos:




...y donde estamos escribiendo (pero para llegar aquí faltan un puñado de entradas)

Aprovechando la lluvia. Y no es Camboya.