domingo, 5 de mayo de 2013

MOSCÚ

La Place Rouge était blanche, la neige faisait un tapis...(click aqui)

¡Hola de nuevo!
Tenemos muchas entradas pendientes de redactar, pero para evitar acumulaciones, nos las saltaremos para ir a lo más interesante de lo que hemos hecho últimamente...y como en su momento ya les mandamos un saludo desde pleno viaje, ahora dedicaremos algunas entradas a lo más exótico que hemos hecho en los últimos tiempos, y eso es nuestro rápido pero intenso salto a Rusia...
En fin, ya sabrán que esta vez no fuimos solos:
A la izquierda los dos Danis, a la derecha Montse y Marián. Escala en el aeropuerto de Viena...
Este viaje relámpago comenzó una noche que los protagonistas de este blog volvíamos de cenar, y curioseando en internet habíamos encontrado unos billetes muy baratos a China (Beijing)...el bichito de los viajes ya nos había picado.
Con más calma, en los días posteriores seguimos indagando; China por 400 € es un chollo, pero en realidad es un país que nos gustaría conocer en más profundidad, con un viaje largo. Lo que sí vimos es que estos fantásticos vuelos hacían escala en Moscú...¿pero entonces, cuanto costará ir allí? Enseguida comprobamos que se podía conseguir por 150 € ida y vuelta. Somos conscientes de que casi nunca se acaba pagando el primer precio que ves, pero era sorprendentemente barato...¿¿y si nos vamos unos días a Moscú?? Dicho y hecho...bueno, no tanto, pero nos pusimos a ello.
Rusia...cuando estuvimos en New York habíamos hablado de visitar otras ciudades emblemáticas, y ahora se nos presentaba la oportunidad. Y al pensar en Rusia enseguida se nos vinieron a la mente Montse y Dani Marín, buenos amigos nuestros en Canarias. Dani M. es un entusiasta de todo lo que tiene que ver con Rusia, autor del que es seguro el mejor blog de astronáutica en España...se sabe el nombre técnico del último tornillo de las Soyuz...y por supuesto habla ruso con fluidez, ya desde la época de estudiantes laguneros de los dos Danis. Y Montse se apunta a todo...Así que por si estaban interesados, les dimos un toque telefónico: la respuesta fue inmediata...¡pues por supuesto que se vienen!
Los Alpes camino de Rusia

Una vez decidido que íbamos a Rusia, faltaba la logística. Se nos presentaban dos problemas, el primero, coordinarnos dos parejas, una de Canarias y la otra (nosotros) afincados en la Península. El segundo, el tema de los visados rusos, que una vez lo has resuelto no es para tanto, pero cuando no tienes ni idea 'te mina la moral'.
 El primer problema se resolvió a base de teléfono e internet entre las chicas, a veces parecía que estaban invirtiendo en bolsa más que comprando un billete...'...ese de las 6:30 a mí me aparece a 350€ ¿¡!?...prueba otra vez en 'momondo'...uy, ahora está a 150...¡¡¡compra, compra!!!
Lo del visado parece complicado, pero al final todo se reduce a pagar (y organizarse, si alguien lee esto con intención de ir a Rusia, que se ponga las pilas, porque los trámites duran más de un mes). A saber, básicamente se necesita:
-   carta 'de invitación' del lugar en el que vas a alojarte, con especificación de que días vas.
-   billetes de ida y vuelta a Rusia
-   un seguro de viaje en alguna aseguradora de una lista (larga) que te dan, 
-  llevar a Barcelona o Madrid tu pasaporte, que ha de tener un mínimo de seis meses de validez, para que te sellen el visado (pagando la correspondiente cantidad, unos 35€/cabeza)
-  una foto tamaño carnet 

Parece muy lioso, pero al final no es para tanto: sobre la carta de invitación, nosotros finalmente habíamos reservado los alojamientos por internet, pero contactar para la carta no fue factible. Al final resulta que hay empresas, también por internet, que te hacen el trámite por unos 20 euros o así, con una dirección de hotel ficcticia que vale igual; los billetes de avión fueron difíciles de coordinar por lo de querer reunirnos para viajar juntos, y al ser Semana Santa no acabaron costando los 150 euros iniciales, sino casi el doble (pero con horarios mucho más razonables, que permitían aprovechar al máximo las vacaciones, que uno no va a Rusia todos los días)
Sobrevolando un lugar indeterminado de Europa del Este...
El seguro nos costó 5 euros por cabeza y ya valía, también por internet...
Y finalmente, para llevar los pasaportes y resto de documentación los reunimos y con fotocopias del DNI y autorizaciones, enviamos a nuestra sobrina universitaria Oihane a gestionarnos todo en Barcelona (¡Gràcies Oihane, de part de tots!)
Y sí, entre una cosa y otra estuvimos casi un mes (es que Dani M. nos mandó una foto carnet terrorífica...)
¿Vale la pena hacerlo por una agencia? ¡Ni se les ocurra! Charlamos con una pareja valenciana que lo habían hecho, y los muy ladrones les habían cobrado 200 euros por cabeza, más del triple de lo que cuesta realmente.

Y ahora el viaje. Nos reunimos los cuatro intrépidos en la estación de tren del aeropuerto de Barcelona (Montse y Dani venían de Gran Canaria), para ir a cenar y dormir cerca, en el Prat: nuestro vuelo sale muy temprano a la mañana siguiente: Moscú vía Viena, en Austrian Airlines.

La brisa barre la nieve en el aeropuerto de Moscú
Cosas del estricto visado ruso, pocas veces hemos tenido todo tan organizado. Días antes de volar, los gestores del apartamento que habíamos reservado en Moscú nos enviaron un mail para ofrecernos un servicio de transfer a nuestra llegada. Dani Marín, que ya había estado una vez en Moscú, nos recomendó aceptarlo sin dudarlo...y menos mal. Como estaba nevando a saco y era hora punta (más lo segundo, lo primero no inmuta a los moscovitas) el trayecto hasta el apartamento duró cerca de dos horas. No queremos pensar lo que nos hubiera clavado un taxi...ni como nos la hubiéramos arreglado para encontrar el alojamiento, algo escondido.

La furgoneta que nos recoge lleva, como muchos coches en Rusia, una webcam junto al espejo retrovisor...cosas de los seguros. Por eso hay tantos videos del meteoro de Chelyabinsk

Llegamos ya de noche:
En la nieve, justo delante de casa
Estamos en  Moscú en la cola de una ola de frío, que ha producido temperaturas de -18º justo antes de llegar nosotros...aunque todavía estamos a unos -12º...
Nos instalamos en nuestro agradable apartamento (el pasillo es un poco más terrorífico,...)




y desafiando al frío y a la hora, nos vamos a cenar cerquita, a un asiático:
Aclimatación: ¡un vodkita!
y a dormir...

A la mañana siguiente comienza nuestra exploración de Moscú...

Una primera impresión de la ciudad: aquí la nieve no es un obstáculo en la vida cotidiana, como tampoco los cerca de nueve bajo cero...

Después de un rico desayuno con productos rusos (una especie de avena sumergida en yogur, unas tortitas con miel...mmm) nos vamos al famoso metro de Moscú:


SMO...LENS...K..A..YA...Smolenskaya, nuestra estación. Todo en cirílico, Dani V. lee como los niñitos; suerte que Dani M. lee el cirílico sin problemas y nos guía raudo por las profundidades moscovitas

¿Y cuál es el primer lugar al que quiere ir uno cuando llega a Moscú? Pues sin duda la Plaza Roja. ¡Nuestros corazones se aceleran cuando sabemos que nos acercamos a uno de los lugares más emblemáticos del planeta!

Nada mejor que encontrárnosla con nieve, como en la canción de Gilbert Becaud...(pie de la primera foto)
Bueno, además de nieve, estaban montando un escenario y tenían la tumba de Lenin cubierta con una cúpula de plástico, pero allí estábamos, nevando en la Plaza Roja de Moscú, con San Basilio al fondo...
El frío es intenso, vamos a hacer un mini tour por la zona: nos vamos cerquita, a las murallas del Kremlin...


La llama eterna, al pie del Kremlin, en recuerdo de los más de 20 millones de rusos que murieron en la Segunda Guerra Mundial intentando frenar el avance el nazismo...un lugar sagrado para todos los rusos.

Marián parece una moscovita...bueno, no, que las rusas monas van en minifalda y ultratacones luciendo cuerpo...
Hay más 'matrioskas' que rusos en Moscú...
Después de comprobar que para hoy no hay entradas al recinto del Kremlin, retrocedemos a la Plaza Roja para hacernos la obligatoria sesión de fotos...

Foto de grupo...

Mariànydani en la Plaza Roja de Moscú
Mientras, los quitanieves no paran:

Y ahora nos vamos a San Basilio, una iglesia de estilo ortodoxo mandada construir por el zar Iván el Terrible, allá por el 1560, preciosa, aunque vista de cerca tiene un ramalazo fallero...
En primer plano una estatua de dos héroes rusos del s. XVII

Interior de San Basilio. Un coro amenizaba con cantos litúrgicos ortodoxos...
Desde una ventana de San Basilio vemos la Plaza Roja. La cúpula blanca a la izquierda cubre la tumba de Lenin, que no pudimos visitar en nuestro viaje; anualmente someten el cuerpo de Lenin a un tratamiento para continuar conservándolo...

Después de la obligada visita a San Basilio, el frío hace mella. Nada mejor que ir a mano derecha a los almacenes GUM, concebidos como centro comercial a finales del XIX, siguieron siéndolo en la era soviética y en la actualidad:
Tiendas de lujo, restaurantes, y se está calentito...
Nosotros entramos en calor y reponemos fuerzas:

Probando cosas típicas...sopitas, ensaladillas, carne estofada...(sí, comen algo parecido a la ensaladilla rusa, aunque en vez de  mayonesa le echan 'smetana', una especie de nata)

Con fuerzas renovadas nos vamos a la intemperie de nuevo, a luchar con las gélidas temperaturas...
Más nieve que antes...


Pasando entre San Basilio y el Kremlin hacia el río Moscova, si echamos la vista atrás tenemos una bonita vista:

Nos vamos a cruzar el Moscova:
Esquina del Kremlin
El Moscova, río que atraviesa Moscú, está helado.

Cúpulas de iglesias en el interior del Kremlin


En la otra orilla nos encontramos con algunos edificios típicos de la era soviética:

Un Lada, el Coche ruso, aunque ya no se ven muchos...

Una pequeña iglesia ortodoxa:

Al otro lado se levanta la reconstrucción de la Iglesia del Sagrado Corazón (la original la ordenó tirar abajo Stalin, para construir un rascacielos en la zona que nunca se hizo; la nueva es de los años 90, una réplica de la que había):

Allá vamos:


Entramos dentro, pero no dejan sacar fotos (una costumbre que no acabamos de entender) así que en la siguiente volvemos a estar en la calle. Al fondo se ve un polémico monumento a Pedro el Grande. Polémico porque hay quien dice que la estatua era originalmente de Cristóbal Colón y el artista se la encasquetó a los moscovitas, y también porque Pedro el Grande nunca le puso mucho asunto a Moscú, mudando la capital del imperio a la recién fundada Sant Petersburgo...

Nos vamos al Parque Gorki; allí, medio abandonada, hay una visita obligada:



Una pieza histórica de la cosmonáutica rusa: OK-M, un modelo de prueba del programa Burán (¡una explicación mucho más completa en el blog de Dani Marín!)
Dani, de Marianydani, con Dani, de Eureka
Para entrar en calor nos vamos a echarnos un chocolate caliente...Una advertencia, antes de pedir nada en cualquier local, miren el precio de lo que van a pedir...
Ojo en Moscú. En este sitio un chocolate normalito tirando a soso nos costó 300 rublos por cabeza, siete euros y medio al cambio. Luego comprobamos que estábamos en una zona pijilla, porque los precios eran parecidos en otras cafeterías de los alrededores. 
Es en serio y las guías de Moscú lo advierten: los precios no tienen nada que ver con la pinta de los restaurantes; a nosotros nos pasó con unos chocolates, pero se puede dar el caso de echarse un par de platos en un restaurante 'normalito' y acabar pagando más que por el vuelo a Moscú...Cosas de los nuevos ricos y los 'oligarcas' moscovitas.
Una de las 'Siete Hermanas' de Stalin, el cual quedó impresionado por los rascacielos  de Nueva York, y decidió construir unos cuantos del estilo en Moscú. Nuestro guia Dani nos contó que popularmente los moscovitas no las llaman la 'siete hermanas', sino con un nombre que no reproduciremos en este blog, pero que hace referencia al miembro viril de Stalin...con el 7 delante...
Nos vamos a cenar a un restaurante de la cadena 'Mu-mu' (se escribe MY-MY en cirílico y su símbolo es una vaca) con precios asequibles, no de oligarcas...(en Moscú se puede comer por unos 10 euros/persona al cambio, en este tipo de lugares) y de allí a dormir en nuestro cálido apartamento.
que en la calle hace fresquito...
Amanece un nuevo día en Moscú. Esta es la vista desde nuestra casita:

Hoy nos vamos a visitar el Kremlin. De nuevo al metro, nos bajamos en la parada que va a salir a la 'Biblioteca de Lenin'

El Kremlin (significa fortaleza o castillo en ruso) es un gran recinto amurallado que contiene palacios, iglesias y edificios gubernamentales. Después de comprar la entrada te vas a hacer cola a una de las puertas. Que hayan 5 bajo cero no hacen que abran antes ni que la cola vaya más rápida...a lo más, las maestras se cuelan con los niñitos...

Marián y sus camuflajes, para hacer tiempo:
 ¡¡ No toi !!




Una vez entramos, nos vamos a visitar la armería, un suntuoso palacio convertido en museo, en el interior conservan colecciones de los zares: obras de arte, biblias cubiertas de oro y diamantes, trajes suntuosos, vajillas,armas, carruajes históricos. Muchas de las piezas más disparatadas y recargadas de piedras preciosas eran regalos de los reyes de reinos enemigos (Suecia, Polonia,...)¿que habrían regalado si hubieran sido amigos?
La Armería del Kremlin, por fuera. Dentro no dejan sacar fotos  :(
Una visita indispensable en la que empaparse de historia de zares (nombre que daban los rusos a sus príncipes, que viene de la palabra César. Los príncipes rusos se consideraban los descendientes del imperio bizantino, de allí sus iglesias ortodoxas, que a su vez fue lo que quedo del imperio romano después de su caída... En los primeros tiempos, quizás algo pretencioso para, como pone en un libro que lee Dani, unos reyes semianalfabetos que no estaban seguros de querer ser reyes al estilo europeo o kanes mongoles...

Resulta que la entrada de la armería (700 rublos cada uno, 17 euros) no sirve para visitar el resto del Kremlin, sino que hay que comprar otra entrada (350 rublos por cabeza más) para pasar a la zona de las iglesias. Según la  'Lonely', antes habían entradas para rusos y entradas para turistas. Consideraron que esto era discriminatorio, así que eliminaron la distinción...ahora todos pagan el precio de turista. Y más de 1000 rublos es una auténtica salvajada para el ruso medio.

Previo pago de la nueva entrada, nos vamos al precioso conjunto de iglesias de época zarista del Kremlin:




Con tanta nieve Marián se nos va a perder...
('Ya pateriál maiú yenu'...perdí a mi mujer...por si acaso estaba apuntado en la libreta)


A los zares rusos les gustaba todo a lo grande: un cañon gigante, tanto, que nunca disparó una bala...

Y una campana tan grande que nunca pudieron subirla a su torre; de hecho se cayó rompiéndose por una esquina:


En el recinto del Kremlin también está el edificio donde se reunía el Soviet Supremo...

Ya fuera, paseamos. A pesar del frío, hay pajaritos:
Gorrión común, Passer domesticu,s el más común de los gorriones
Volvemos a la Plaza Roja
¡ y al GUM !
Estatua de Marx frente al teatro Bolsoi
Dani siempre está pendiente de los pajaritos en los viajes. Incluso en las grandes ciudades. De repente aterriza un grupo de lo que a la mayoría le parecerían más gorriones, aunque gordos...


Pero observados con atención son un pájaro boreal: Ampelis europeo, Bombycilla garrulus

En los túneles de los metros tiendas de todo. Se pueden comer unas empanadas de carne muy ricas a menos de un euro (35 urblos)


El resto de la tarde la pasamos en la calle Arbat, la más comercial de Moscú, que queda camino de nuestro apartamento.

Hay cientos de tiendas de Matrioskas, y entramos a un buen puñado...Montse es una entusiasta de las compras...

Una cadena de comida rápida rusa muy recomendable: Teremok: 
'bliny, supy, kashi'

No fuimos al Teremok-guagua de arriba, pero la cadena está por toda la ciudad. Nos encontramos otro al final de la calle Arbat, donde cenamos fantásticamente:
Echándonos unos blinnis (una especie de crepes salados), una borsht y bebiendo  kvas (una bebida fermentada de harina de centeno y manzanas
Borsch, una rica sopa rusa con remolacha y verduras, aderezada con smetana 

No fue Montse la única que hizo compras en la calle Arbat. Aquí tenemos en exposición las compras y recados de todo el grupo:



Amanece un nuevo día en Moscú. Pero las fotos las pondremos en la próxima entrada, en la que habrá mucha cosmonáutica y saldrá el sol después de la nieve...


Nueva Arbat desde nuestra ventana...comienza a lucir el sol en Moscú
¡¡Dasvidánia!!

3 comentarios:

Daniel Calleja y Marta Viladot dijo...

Hola Marián y Dani! Ya sabéis que hace tiempo que seguimos vuestro blog, sobretodo lo relacionado con la Transpirenaica. Por eso hemos decidido nominaros para el Liebster Award. El Liebster Award es un premio que tiene como objetivo dar a conocer blogs de nueva creación o que tengan menos de 200 seguidores. Los nominados tienen que cumplir los siguientes requisitos:
- Responder el cuestionario que escribimos a continuación.
- Nominar otros once blogs, los que tu elijas, y informar a los autores de la nominación.
- Preparar para sus autores un nuevo cuestionario.

Nuestro cuestionario:

1) ¿Por qué tienes un blog? 2) ¿Cuándo lo empezaste? 3) ¿Qué balance haces? 4) ¿Qué haces para darlo a conocer? 5) Cómo y por qué elegiste el nombre de tu blog? 6) ¿Qué redes sociales prefieres? 7) Si vas de hacer una ruta o un viaje, ¿te informas más por blogs o por guías convencionales? 8) ¿Tu ruta de montaña, trekking o viaje favorito? 9) ¿Y tu libro? 10) ¿ Qué es lo que más valoras en un blog? 11) ¿Todos los blogs que sigues son de un mismo tema o tienes intereses diversos?
Podéis ver más info en nuestro blog http://martaviladotydanielcalleja.blogspot.com.es/2013/05/gracies-pel-liebster-award.html
Un saludo,
Marta i Dani

Perros dijo...

Que chulada de fotos. Que envidia.

jesus dijo...

GRACIAS POR VUESTRA PAGINA: yo voy a Moscú en julio, no pasare tanto frio, estaré un mes y busco información, me gustaría saber operar en los cajeros automáticos rusos.
Tengo muchas dudas y muchas preguntas.
Os contare.