lunes, 2 de abril de 2012

Viajando por Sudáfrica...I

Estamos ahora en un hostel en Ciudad del Cabo, a dos días de volvernos a la Península, y es ahora cuando hemos conseguido una conexión a internet con la suficiente velocidad para intentar poner unas fotos. Hace unas dos semanas teníamos fotos preparadas para continuar el relato a trocitos, pero viendo que se acumulaban acontecimientos y que la cosa se desfasaba mucho para el poco internet que teníamos, hicimos un resumen para publicar desde Swazilandia. Ahora ese resumen también está desfasado, pero es el que publicaremos ahora...Total, muchos de los que nos iban a seguir ahora estarán de vacaciones también. Y todo si no se cuelga internet, que ya nos ha pasado.

 En la última entrada de fundamento, estábamos tocando la punta sur africana. De allí, continuamos costeando el Índico. La siguiente parada sería Mosselbaai; aunque fuimos un poco de escala, nos acabamos encontrando con el gran Tiburón Blanco:
Lo vimos de cerquita, cerquita, ya verán cuando publiquemos con más detalle...
















Un lugar que si entraba en nuestros planes originales era el Tsitsikama National Park. Tanto Francis como Marta nos habían recomendado muchísimo el 'Otter trail', una ruta costera de 5 días en plan Robinson Crussoe...el problema es que el número de personas al que permiten hacer el sendero es muy limitado, 12 al día, y hay que reservar hasta con 8 meses de antelación. Claro que con tanta previsión a veces hay gente que al final no aparece, y si se está por allí...
Pero no pudo ser, durante los días que pululamos aparecieron todos los que habían reservado, y tampoco íbamos a esperar eternamente. Pero ver el parque, lo vimos: magníficas playas:














































costas agrestes golpeadas por el Índico:
atardeceres junto al mar:


Para los que no podemos hacer el 'Otter', dejan hacer un trocito:
En Jeffrey`s Baai, algo más al Este, hicimos una parada de dos días, sin que hubiera nada de particular que nos retuviera, pero no siempre hay que ir con prisas:


Pero la verdadera África, la de los grandes animales, comenzamos a verla al tirar sólo un poco para dentro, en el Ado`s Elephant N.P.; con  las imágenes sobran los comentarios:



Un poco más adelante, paramos en un lugar llamado Hogsback ('espalda del facóquero', que es el bicho con pinta de jabalí extraño que aparece un poco más arriba). Nos lo habían recomendado como lugar curioso y místico...luego descubrimos que allí veraneaba Tolkien cuando pequeño, y desde entonces viven un poco del cuento, con casitas y bares todos con carteles y pintas de cuento de hadas... un poca artificial, más interesante nos pareció la mancha del escaso bosque afromontano que crece en la zona:


Entre las muchas especies arbóreas, aparece una conífera primitiva:
Podocarpus latifolius

...quizá nadie recuerde que también vimos podocarpos en el ¡sur de Nueva Zelanda! Cosas de Gondwana, la deriva continental y los muchos años que viven las coníferas: Sudáfrica y Nueva Zelanda alguna vez estuvieron unidos.

Y continuamos, sin prisa pero sin pausas:

En camino





Atardecer en Zastrom, un poco en ningún lado...

Y entramos en el 'Reino en el Cielo', Lesotho, país entaramente por encima de los 1500 m, y otro mundo tan sólo cruzar la frontera:

Colores de África
 Para recorrer Lesotho, lo mejor es un Poney-trekking; nosotros hicimos uno de dos días fantástico:


Cabras de Lesotho.




El pastor conversando con nuestros guías.


La aldea donde pasamos la noche

Primera hora de la mañana


Una excursión a una cascada (ésta a pie)


El impresionante cielo de Lesotho: Cruz del Sur, Saco de Carbón, Nubes de Magallanes...


En el camino de vuelta visitamos este barranco...


...con pinturas rupestres de los 'San', no muy diferentes de las de la Valltorta...

Aunque en las fotos no lo parezca tanto, el valle de Malea-lea tenía un aire al Barranco de Tirajana en Gran Canaria...cuando nos trasladamos a la siguiente zona en Lesotho, un parque nacional de nombre muy largo que ahora mismo no tenemos disponible, estábamos en Tasartico, un poco más verde: las montañas de este lugar del mundo están formadas por apilamientos de coladas basálticas; más antiguas que las Canarias, pero material volcánico al fin y al cabo, de allí el parecido:





Leucosidea sericea, el arbusto dominante a 2000 m.
Recuerda a una Bencomia, siendo que es de la misma familia, Rosaceae...
Cosas de Dani, no tiene el nombre del P.N. pero sí el de la mata...






De Lesotho ponemos muchas, que nos gustó

Aquí se acabó la selección de fotos, y además se va haciendo muy muy tarde, que aquí tampoco va muy allá la conexión. Suponemos que la próxima entrada ya la haremos de vuelta a casa, haciendo un resumen de la segunda parte del viaje. Luego, con más calma, pondremos más fotos de los muchos lugares que hemos disfrutado. Porque disfrutar, hemos disfrutado mucho. ¡un saludo a todos desde Cape Town! ( o desde Kapstadt, el mismo lugar en afrikaans, que hasta que no estás casi pegado no te lo ponen en inglés...)

viernes, 30 de marzo de 2012

No nos han comido los leones...

Una entrada super corta para decirles que estamos bien, y que no hemos publicado porque el acceso a internet en la manera en que viajamos es muy limitado...
Sin fotos, pero que sepan que estuvimos por Lesotho, Swazilandia, el Kruguer...cuando haya internet en condiciones contaremos.
 Y a todos los companheros envidiosos, anim que les vacances comencen aviat...
Sigan pendientes.

jueves, 8 de marzo de 2012

Buscando el Sur: Cabo das Agulhas

No se mal acostumbren a que publiquemos tan seguido. Es sólo que hemos ido a parar a un alojamiento que tiene wifi lenta pero gratis y que hemos estado aquí dos días de 'descanso' (no por el wifi, sino porque la habitación y la playa a la que tenemos vista son una pasada)  - Crystal Cove en Jeffrey's Baai -
Pero volviendo al relato de nuestra ruta por Sudáfrica, nos vamos ahora del Cabo de Buena Esperanza hacia el Este...y un poquito más al sur...
Por el camino paramos en Hermanus, un agradable pueblo con una costa bastante bonita. La principal atracción aquí es que se pueden ver ballenas muy cerca de la orilla...pero no en esta época del año, que ahora están en la Antártida:
Costa de Hermanus, sin ballenas.

Otra atracción de Hermanus son las excursiones para ver tiburones blancos, pero en realidad los barcos salen de otro pueblo más adelante, a unos 50 km, Gansbai. Allí dirigimos nuestra ruta con la ilusión de ver al gran tiburón...Pero llegamos a Gansbaai y resulta ser un lugar de lo más deprimente, en medio de la nada, casi sin gente. Los que nos conocen dirán que a nosotros nos encantan ese tipo de sitios perdidos en medio de la nada; no podemos decir porqué, quizá la hora, lo desangelado, lo poco indicado de las calle... pero Gansbai no nos dijo nada de nada. Cosas de los viajes. Y encima para el día siguiente se anunciaban vientos fuertes y en la oficina de turismo ya nos dijeron que no saldrían los barcos. Con el tiburón blanco descartado (y mira que nos hacía ilusión, porque Carina y Josep nos lo habían recomendado), decidimos continuar ruta hasta otro lugar que para nosotros era imprescindible: Cabo Agulhas:
O faro do Cabo das Agulhas...

Un paisaje semidesértico tristemente batido por el viento y las olas...¡fantástico!

En medio de las rocas en forma de agujas inclinadas ( de allí el nombre ) crece una vegetación rala pero muy interesante, dominada por crassuláceas, algunas, como los kalanchoes, son muy típicas de macetas o jardines en España; otras como 'carpobrotus' son verdaderas invasoras en la costa del mediterráneo (y en cambio aquí, como compiten entre iguales, son bastante escuchimizadas...¡hey, y todo esto sin libro de matas!
Biodiversidad vegetal...entre las de primer plano hay una que se parece a
la 'tolda' (Euphorbia aphylla) que es una barbaridad;
 cosas de la evolución convergente
Bueno, Dani se pone muy botánico en estos lugares, pero el verdadero motivo para venir aquí es geográfico: Estamos donde los geógrafos han decidido que se separan el Atlántico del Índico, en el extremo más al sur del enorme continente africano. Marián&Dani vuelven a conquistar otra 'finis terrae':
No contento con sacarnos la foto típica en el cartel, Dani tiene que robar un segundo más de latitud sur al continente y mojarse los pies (tranquilos, no más allá de donde la prudencia lo aconsejaba); subido en el extremo sur de África, nos señala por dónde queda la Antártida:
Un poco más allá había otra roca, pero ya era pasarse...
A un km de distancia está el pequeño pero acogedor pueblito de L'Agulhas (sic), donde nos hospedamos en casa de un matrimonio muy agradable con pinta de auténticos descendientes de 'boers': las manos eran dos veces las de Dani, en el dormitorio había una bíblia  -aunque eso pasa en todos los alojamientos- pero también sendos panfletos anti-Darwin en inglés y afrikaans. Como punto extra a favor, estábamos casi en la última casa del pueblo hacia el sur, con lo que podemos decir que prácticamente dormimos en el alojamiento más sureño de toda África (bueno, en estricto había un B&B más pijillo que estaba un poquito más abajo, y ya lo aseguraban en el cartel, pero a efectos prácticos...) 

Por cierto, familia belga, es muy curioso escuchar y leer afrikaans por todos lados. Hablado suena muy parecido al flamenco, pero aunque suena igual, Dani entiende poco...escrito se entiende mejor, pero la ortografía es rara y simpática. Las emisoras de radio en afrikaans le recuerdan mucho a Dani a la radio en Bélgica, pero la de cuando era chico, porque la musica es de un antiguo...y no es el 'canal nostálgia', que en los 'pubs' ponen las mismas canciones...
Volviendo a la casita, en el patio trasero hay un lugar fantástico para el telescopio de Dani; volvemos a estar bajo la Cruz del Sur:
A la izquierda, de abajo a arriba, Alfa y Beta Centauri, la Cruz del Sur y las
nebulosas de Eta Carinae; hacia la derecha arriba, la Gran Nube de Magallanes,
la Pequeña apenas se vislumbra porque había bastante Luna.

Y sobre nuestra colada, Orión virado del revés.
En el faro de Cape Agulhas, hay un pequeño restaurante con encanto donde ponen unos potentes desayunos y al lado un mini-museo sobre faros. La entrada incluye subir a la linterna, desde donde contemplamos el Cabo propiamente dicho:
Y mirando hacia el otro lado las casitas del 'Ushuaia' africano:
L'Agulhas, a orillas de lo que ya es el Oceano Índico

Esa mañana un tanto borrascosa también volvimos a visitar el extremo del continente:
Y paseamos un poco más allá para despedirnos del Atlántico. En la orilla, los restos de uno de los cientos de naufragios de estos mares del fin del mundo...
Bueno, en la próxima entrada la proa de nuestro cochito enfila hacia el Este (y sólo un poquito hacia el norte) para continuar explorando los primeros kilómetros del Índico. Eso sí, la fecha de publicación es un misterio, porque mientras nosotros nos vamos tierra adentro a la caza (visual y fotográfica) de los 'big five' y demás bichos que se nos crucen por estas tierras africanas...




miércoles, 7 de marzo de 2012

Cabo da Boa Esperança

¡¡Hola a todos!! Ya habrán visto que cuando dijímos que hay poco internet, lo dijímos en serio. Pero tranquilos todos, que no nos han comido los leones (que todavía no estamos en la zona) ni los tiburones...por poco.

A día de hoy continuamos tras los pasos de Bartolomeu Dias y Vasco da Gama, costeando el extremo sur africano. No vamos a adelantar acontecimientos, sólo decirles que ahora mismo estamos a orillas del Índico en un lugar llamado Jeffrey´s Bay, o algo así...pero que eso irá en otra entrada. Ahora pondremos unas fotos (pocas para lo que han sido las últimas entradas) de cuando estuvimos en uno de los puntos geográficos más emblemáticos del planeta, nos vamos al Cabo de Buena Esperanza:
Otro de los lejanos extremos de nuestro mundo conseguido...



















...nombre puesto por un rey portugués (Juan II) que no estuvo allí, porque a los navegantes que primero lo vislumbraron no les hizo tanta gracia el lugar. Por cierto, la 'Esperança' de Juan II era económica, no geográfica.
 Ahora, 500 años después la cosa no está tan complicada: después de unos días por Ciudad del Cabo, de donde pondremos más fotos en revisiones posteriores de este blog, recogimos nuestro cochito de alquiler y enfilamos por la costa hasta parar en Muizenberg, una zona de surferos (recomendación de Marta Ponte; un saludo desde Sudáfrica!!), campo base perfecto para explorar el Cabo...

Nuestro hostel surfer en Muizemberg...




















Mirando a la playa




















Nos vamos ahora hacia el Cabo; pero primero una parada...vayamos donde vayamos nos topamos con el dichoso Darwin...En efecto, el Beagle, tras casi cinco años de viaje, hizo una parada no lejos de Ciudad del Cabo, en concreto en un lugar llamado Simon's Town:
Aspecto, a día de hoy, de Simon's Town.



















Dani se empeñó en parar en el pueblo, pero lo realmente interesante no está muy lejos, en 'Boulder's Beach' apenas 2 km más al sur:


En efecto, estamos ante una colonia de pingüinos del Cabo, la única especie que cría en África (pero ¿a que no todos esperaban pingüinos en África?)
African penguin, Spheniscus demersus
Se pueden ver a placer, en una esquina casi te bañas con ellos.

El Cabo se encuentra al final de una estrecha península que se estrecha hacia el sur. Allí hay dos puntas separadas por apenas dos kilómetros:
Cape Point, uno de los extremos de la Península del Cabo


y a unos dos km, el Cabo de Buena Esperanza propiamente dicho...





Entre medio el sendero pasa sobre la hermosa 'da Gama beach'

 Ni da Gama (que estuvo un mes luchando contra el mar tempestuoso)  ni antes Bartolomeu Dias (que ya había llamado al cabo 'Cabo das Tormentas') debieron disfrutar mucho de tan lejanos lugares...En cambio nosotros encontramos:
Una playa fantástica:
Da Gama Strand. Lo ponemos en afrikaans, porque lo que es los portugueses,
 bien poco pararon por aquí...hasta Moçambique no encontraron tierras a su gusto..
.y los holandeses por un naufragio, que si no...

Fauna extraña:

Estas medio-ratas (daisys o algo así) son muy freciuentes en estas orillas.
Flora aun más rara, por algo estamos en una de las regiones florísticas más interesantes del planeta...


Y no todos los días se hace una carrera con avetruces:



En fin, que sepan que estuvimos allí; cuando podamos, y no sabemos cuándo será eso, seguiremos contando en diferido. Es que no se pueden imaginar lo mal que nos va internet...

¡hasta pronto!