jueves, 22 de diciembre de 2011

São Jorge, la isla alargada.


Costa norte de São Jorge desde el extremo oeste de la isla.
























Si uno ve el dibujo de São Jorge en un mapa puede sorprenderse por lo alargada que es: unos 55 km de largo por sólo 8 km de anchura máxima. Si además nos fijamos en el relieve, vemos que es una isla que alcanza más de 1000 m de altura, y que está completamente rodeada de altos acantilados, que denotan una antigüedad geológica algo mayor que sus vecinas Faial y Pico. A lo largo de la costa vertical, aquí y allá, se han formado algunas pequeñas explanadas, casi todas debidas a derrumbes. Aquí las llaman 'Fajas' y algunas de las bajadas a estos lugares pasan por ser grandes excursiones. Estamos ante una de las islas más hermosas que hayamos recorrido, y les invitamos a que den una vuelta fotográfica por ella con nuestro blog.


SãO JORGE
Lat:   38°  39'   N           Long:  28º  04'   W
   246     km²  ( 18 ª isla en tamaño de Macaronesia)
 1053 m de altura (Pico da Esperança) 13ª isla en la Macaronesia
Llegamos a Velas (sugerente nombre de la capital) de noche cerrada. De Pico nos habíamos ido abandonando el coche de alquiler y sus llaves a su suerte porque nadie de la empresa vino a recogerlo. En São Jorge habíamos hecho nuestros deberes (no les suena ésto a las noticias económicas) y por fin teníamos un coche reservado con antelación para todos los días de nuestra estancia. Nos vamos al camping, en Urzelina, costa sur.
Camping de Urzelina una de las tardes. A nuestra espalda está el mar.



















Al día siguiente estábamos desayunando en el pueblo, apenas comenzando a plantearnos como recorrer la isla, cuando una pareja bastante joven se nos acerca:


-'...es que hemos visto que están de turismo por la isla, y con pinta de patear, y queriamos preguntarles que plan tenían...
- Bueno, pues la verdad es que no teniamos ni idea, estamos mirando el mapa...
- no, no, entonces nada,...
- Digan...digan, que igual nos interesa...
- Es que como ésto de la logística açoriana es complicado, vamos, que los caminos empiezan en la cumbre y acaban en la costa, a ver si podíamos compartir nuestros coches para dejar uno en cada punta y no tener que buscarnos la vida...
- Pues va ser que nos viene fantástica la idea...


Así conocimos a Claire y Enrick, con los que compartimos los dos días siguientes. Enseguida nos pasamos del inglés al francés. ¡Si es que estamos hechos unos políglotas!

Y con ellos, y Jan, otro francés que habían conocido en el camping, nos vamos a nuestra primera excursión, el ' PR 1 SJO ': la bajada de Sierra do Topo a Fajã da Caldeira de Santo Cristo y de allí costeando hasta Fajã dos Cubres    que es donde dejamos uno de los coches...Estamos ante una de las excursiones más bonitas de las Açores, y creemos que podemos decirlo con un poco de conocimiento.

El sendero baja por la ladera de este
barranco cubierto de laurisilva









Llegando a la costa

Fajã de Santo Cristo a la vista.



















Desde la torre de la iglesia, vemos la marisma de Santo Cristo.
Aquí sólo se puede acceder a pie o en quad, que es como la gente trae las mercancías 






Hay una pequeña venta-bar






Dani, Marián, Jan, Claire y Enrick. En camino.





Mirando hacia atrás.





En frente Fajã dos Cubres.

Ladera sobre Fajã dos Cubres

Ya volviendo en coche, se para en un mirador
donde vemos las dos Fajãs recorridas.  






Por la tarde, ya hecha la excursión, nos vamos a hacer turismo:
Calheta, la segunda población de la isla, en el sur.

Una bonita 'área balnear',  

Después de 10 islas, Marián ya salta de los riscos...



Amanece un nuevo día, y a media mañana los delfines nadan plácidamente frente a nuestro camping:

El volcán de Pico parece que está allí mismo...
Delfines frente a Pico
Hoy volvemos a hacer excursión con Claire y Enrick: PR 2, de Faja de São João a Fajã dos Vimes, por la costa...
Casas en Fajã de São João









En las laderas de São João crece otra gran colonia de dragos centenarios, quizás sólo superada por la que vimos en Flores. Dani volvió a hacer sesión fotográfica:


En el mapa el sendero parecía que iba por la costa, pero pronto sube a plena solana, que estamos virados al sur y el día estaba demasiado bueno.
Mirando atrás.






El sendero salva el enorme acantilado de enfrente por encima...







casi arriba: 500 m de desnivel


Arriba, finca de millo. Al fondo las nubes tapan el volcán de Pico.









El canal entre São Jorge y Pico parece una balsa de aceite.


En el descenso, otra vez hasta la costa, vamos entre
fayas, brezos y mucho pittosporum



A nosotros nos pega el sol mientras unos km más lejos llueve. Clima azoriano.






Como hay que ir a buscar el coche a São João, después aprovechamos para acercarnos al extremo este de la larguísima São Jorge, Ponta do Topo. 
Ponta do Topo, uno de los extremos de la isla.

Justo donde acaba la isla hay un islote plano donde tienen algunas vacas sueltas
Ilhéu do Topo; si se fijan muchisimo, justo detrás está el perfil de Terceira.
Por la noche nos vamos de cena despedida con nuestros amigos. Seguimos recorriendo la isla, siguiendo algunos de sus consejos.
Camino del extremo oeste de la isla paramos en la bonita capital, Velas, un pueblo muy marinero, pequeño pero con encanto:
Antigua puerta de la ciudad




Boa pesca !


Panorámica do Porto


Con un día tan bonito nos vamos al extremo de la isla, Ponta dos Rosais:
São Jorge acaba en un imponente acantilado.



Paisaje cerca del extremo de São Jorge, mirando hacia el interior.
La isla se pierde en el horizonte.



La parte alta de la isla no es tan vertical como la costa. Aquí miramos hacia el sur.
La isla detrás cubierta de nubes es Pico



Con el coche nos vamos a la zona central de la isla, donde están las cumbres más altas.

Uno de los cráteres de Pico da Esperança, la cima más alta de la isla.




La niebla cubre frecuentemente las cumbres.




Aunque pudimos hacernos una idea del paisaje de cumbre.




















Si se fijan en las cholitas de Marián, verán que no lleva el calzado más adecuado; el día antes tuvo un encuentro con sacabocados en Ponta do Topo, con lo que no podía ponerse botas...

Nuestra última cima de las Açores alcanzada. Pica da Esperança, 1123 m.




Zona de montaña, zona de endemismos:
Rumex azorica, una rareza botánica


Bajando, vemos Urzelina desde lo alto. Nuestro camping está junto a la piscina



Descendiendo a Velas









Velas




Y abriendo un poca la vista abarcamos Pico y Faial-




Pasamos por Velas para hacer compras. Una vieja de casi un kg vale en el super...¡¡ 1,20 euros  !!
Y de vuelta al camping nos hacemos la vieja y un 'bocanegra' a la barbacue:







De las muchas excursiones posibles, nuestros amigos nos habían recomendado mucho la de Fajã de Além, a la cual es imposible descender en vehículo, sólo hay dos senderos que parten del barrio de Santo Antonio, en Norte Grande. Bajamos por uno y subimos por el otro.



Marián sigue con su piecito cortado por los sacabocados.
Habrá que bajar despacito. Pero de retirarse, ni hablar

























Se baja por una ladera por la que chorrea el agua.

























Toda la bajada está invadida por plantas foráneas,
como Hedychium gardneranum, de Asia (flores amarillas)
o Fuchsia magellanica, de Sudamérica (rojas),
lo cual le da un aire muy tropical

 























Ñameras

























Abajo hay una pequeña aldea muy arreglada y cuidada por los propios habitantes.





Azorina vidalii a la puerta de casa


Freno para las mercancias que bajan de la cumbre.
Nos toca subir, por el sendero, no por el cable




















Nos despedimos de Fajã de Além


Acabada la fantástica excursión nos vamos a otra Fajã. A diferencia de la mayoría, ésta no está formada por un derrumbe, sino por coladas de lava. Estamos en Faja d'Ouvidor.

Hay un pueblo, un pequeño muelle,...pero si no es por las indicaciones de Claire y Enrick igual nos hubiésemos perdido una de las piscinas naturales más espectaculares de todo el archipiélago: la Poça do Caneiro... 


Se baja por una escalera en medio de las paredes de basalto. El mar se ve muy movido.
Pero la poça es un remanso de paz, ¡y es gigantesca! El puntito en medio es Marián

Y si miramos la costa hacia lo lejos, la admiramos en toda su extensión:

Si fuera el paisaje es imponente, un vistazo dentro de la poça abruma por la cantidad de peces:


Sargos y salemas







 

Ni en la Polinesia vimos tantos peces juntos. Vale que no son tan coloridos como allá, pero la cantidad da impresión. Se ve que es un lugar donde pueden descansar y estar seguros...impresionate.
¡ Miles de peces !


Última mañana en Urzelina; aunque se ve el pico, amenaza tormenta...



Un vistazo a una colada histórica. En 1808 la lava se llevó buena parte de la iglesia de Urzelina. Ésto es lo que quedó:
Sólo quedó la torre

























Tejas envueltas por  la lava






















Y nos va tocando despedirnos de la última isla. Nos queda una escala en Terceira, antes de saltar de nuevo al continente. Pronto acabaremos con las entradas de Açores, para contar alguna cosa desde entonces hasta ahora y entrar en nuestro inminente viaje...Manténganse atentos.
Sao Jorge nos despide con un auténtico diluvio...
Nos vamos

Azorina vidalii en São Jorge

martes, 20 de diciembre de 2011

De turismo en Pico

Viñas en Pico, patrimonio de la Unesco.

























Ya habíamos realizado nuestros principales objetivos en la isla de Pico, pero tampoco era cuestión de salir corriendo...La isla tiene muchos senderos para recorrer, aparte de la subida al pico, pero reconocemos que no estuvimos mucho por la labor. Se juntaban varias cosas: llevar más de un mes pululando por islas, la temperatura un tanto calurosa (unos 5 grados más alta de lo habitual, rondando los 30 grados con bastante humedad) y la dificultad de la logística: hay poco transporte y los senderos empiezan y acaban en lugares dificiles de enlazar. Pero aunque no caminamos mucho, si que nos dedicamos a hacer turismo...
Volvemos al mar, ahora a por delfines...
























Ya habíamos visto las ballenas, pero en nuestro paso por Lajes do Pico, vimos que también ofrecían otras cosas. Y una de ellas, aunque quizá sea criticable, es ir a ver delfines y 'nadar' con ellos. Entendemos que no debe ser una práctica muy correcta por el estrés que pueda producir a los delfines, pero según se mire, tampoco es para tanto: en Açores sólo hay turistas en cierta cantidad durante julio y agosto; fuera de estos meses las visitas a delfines no deben ser muy frecuentes; ni siquiera en pleno verano es que haya mucha gente. Y los grupos de delfines son numerosísimos, así que no se molesta siempre a los mismos. En fin, que nosotros nos apuntamos. Y en poco rato, encontramos los primeros:














Lo de `nadar' es un poco optimista, en realidad te lanzan en medio del océano con unas gafas y un tubo más o menos por donde esperan que pase el grupo. Cuando se acercan te evitan sumergiéndose; éste es el momento más espectacular: no todos los días te pasan delfines, de hasta 4m de longitud, justo por debajo de ti. Si además margullamos un poco, se les puede escuchar incluso cuando no están a la vista. Toda una experiencia que pudimos repetir 7 u 8 veces, porque en nuestra zodiac iba una familia italiana que después del primer chapuzón ya tuvieron suficiente: un mar sin fondo y bichos grandes a kilómetros de la costa impresionan...nosotros es que ya estábamos curtidos en el remoto Pacífico...De los delfines en el agua no tenemos fotos, que ya había bastante con verlos.

Después de varios chapuzones, como comenzaba a hacer frío, nos llevaron a ver si veíamos cachalotes...no tardamos mucho en toparnos con un gigantesco macho ( 15 - 20 m de longitud ) en plena travesía del Atlántico.





y éste sólo fue el primero...
En fin, una gran mañana. Pero al final nos volvimos a tierra, a Lajes do Pico, donde seguimos con las ballenas, ahora en el museo...
Del museo baleeiro de Lajes no tenemos fotos, que no
 dejan hacer (vaya chorrada). Ésta es de otro museo,
 en São Roque, también muy interesante
Lajes se encuentra protegida por una enorme planicie de lava (una gran 'laja' que diríamos en Canarias), en la que se han formado unas marismas con una flora y fauna interesantes.
Costa sur desde la 'laja' de Lajes...


Dani fue a dar una vuelta por los alrededores y encontró algunas aves que también frecuentan las costas canarias; no es como ver cachalotes, pero un naturalista convencido no descarta ninguna oportunidad de ver bichos...
Vuelvepiedras, Arenaria interpres



Zarapito trinador, Numenius phaeopus




Chorlito gris, Pluvialis squatarola

Rodeamos un poco hacia el sur del volcán de Pico. Aquí la ladera es empinada y cae desde los 2351m hasta la orilla:
Prainha do Galeão, en la base sur del estratovolcán.
Ladera sur del Pico


La costa de Pico es un tanto monótona, como la de Faial. Lava en Ponta da Faca




En Pico hay buenos ejemplares de drago, todos en jardines. São Mateus.

Varios tramos de la costa son paisaje protegido por la Unesco. La curiosidad del lugar son las viñas tradicionales sobre los malpaíses y lajiales costeros...Muy pintoresco, recuerda algo más que un poquito a Canarias...
Viñas en la costa de Criação Velha.




En frente, Faial al completo
Hacia el otro lado  o Pico


Seguimos rodeando (en este blog nos tomamos la libertad de cambiar un poco el orden cronológico y mezclar dos días diferentes...). Entre Madalena y São Roque, en el Noroeste, hay otro tramo de viñas y paisaje protegidos; las lavas cordadas de esta zona parecen reciém salidas del volcán (aunque no es exactamente el caso)






Una noche cenamos con João y Maria celebrando la conquista de la cima. Otra noche nos encontramos con nuestros amigos Raquel y Paco de Sevilla, nuestros amigos de Faial, que habían venido a parar a nuestro camping...casi no nos da para hacernos nuestros platos campestres de espaguettis a la 'laurus azorica'...

Pero buscamos hueco...



En nuestro último día en la isla nos vamos a verla también  por dentro: la gruta das Torres es un tubo volcánico de grandes dimensiones que vale la pena visitar... pero nada de los grupos de 30-40 personas de la cueva de los Verdes, aquí íbamos 4 personas con el guía.

Entrada al tubo volcánico por un jameo cubierto de laureles
Por cierto, el guía nos comentó que el laurel de azores es
tóxico. Nosotros siempre pusimos con generosidad en
nuestros spaguettis y nunca nos sentó mal...así que
 continuamos usándolo...

Y después nos vamos a cruzar la isla otra vez:

subiendo las laderas do pico...

Lagoa do Capitão, con el pico visible momentáneamente



Cedros do mato (Juniperus brevifolia) en Lagoa do Cãpitao


Bajando hacia el NE


São Jorge en lontananza

paisaje de volcanes







Llegamos a la costa Este, la más alejada de la isla, que recuerda un tanto a Fuencaliente en La Palma...


Lajiales entre Ponta da Ilha y Mantenha, en el extremo de la isla




Mantenha




En un restaurante cerca del faro probamos las 'cracas', un crustáceo que crece en las rocas de la marea baja, en Canarias también los llamamos sacabocados por la maleza que se puede hacer uno si los pisa...Están muy ricos,con sabor intenso a mar.







Casi despidiéndonos de la isla vamos a bañarnos cerca de uno de los pocos acantilados altos (cosa de la juventud geológica, casi no hay)...
Costa de Ribeirinha, casi en el extremo de la isla,
ante nosotros se extiende todo el norte de Pico.










Allí hay una excelente área balnear, Porto da Fajã Baixa,
con vistas a São Jorge, donde dormiremos esta noche...






Nos vamos. En la próxima entrada nos vamos a la última isla que nos queda por pisar del archipiélago, São Jorge, una auténtica joya del Atlántico...¡Hasta pronto! Ah, y a los que se estén aburriendo de tanta isla, que sepan que esto es cosa de Dani, que es el isla-maníaco...

Adéus Pico!