lunes, 25 de junio de 2012

Swaziland


















Swazilandia, un pequeño reino que la mayoría no sabría situar en el mapa. Los que saben un poco más de geografía o miran las noticias, les sonará por su extravagante rey casado con un buen puñado de mujeres, o por sus pavorosos índices de prevalencia del sida, cosas que nos hacen pensar en un país ultrapobre del tercer mundo...Y aunque es verdad que el país no nada en la abundancia, su aspecto es bastante más desarrollado del que uno deduciría de lo poco que se oye de este rincón del mundo. Nos encontramos con un país con unas infraestructuras bastante mejores que las de Lesotho. Es lugar de paso del importante tráfico comercial entre Sudáfrica y Moçambique y eso se traduce en buenas carreteras. Un clima privilegiado permite el cultivo de la caña de azúcar para la exportación, y de abundantes frutas para el consumo interno y de países vecinos. Hay industrias y por todos lados parece que se va prosperando. En un paso fugaz y turístico por allí desde luego no se llegan a ver las miserias que tiene, pero se ve que hay un reparto de la riqueza más equilibrado que en Sudáfrica y eso hace que salir a pasear por la noche sea infinitamente más seguro que en el país vecino. Y la gente es alegre, amable y muy africana...
 
Pero para llegar a Swazilandia, primero hay que cruzar desde Lesotho por territorio sudafricano...y no es nada raro encontrarse con los 'road works' que te pueden duplicar el tiempo estimado en algunos tramos...


















En las afueras de casi todas las poblaciones de cierta entidad de Sudáfrica nos encontramos con los 'townships'; nos referimos a ésto cuando hablamos de la desigualdad en el país. Y el de la foto es en zona rural, que los realmente deprimentes están en las afuras de las ciudades, donde chabolas ultramiserables se apretan en kilómetros de extensión.




















Pasadas las formalidades de la frontera (¡qué nos gusta cuando nos ponen un sello nuevo en el pasaporte!) entramos en un país tropical con ríos canelos.
















Matrícula en Swazilandia



















La primera tarde sólo nos da para llegar a nuestro hostel, en el valle de Ezulwini, y dar una vueltita.
'Sibebe' no conduzca...la cervecita Swazi de la tarde.






















Y 'pal sobre':

















Un buen descanso para levantarnos pronto, antes de que casque el sol y dar un paseíto:































































Un hermoso abejaruco africano: White-fronted Bee-eater, Merops bullockoides

















Hay que preparar un buen desayuno para luego...






















...ir de compras. Al lado del lodge venden artesanías locales a precios mucho mejores que en Sudáfrica (pero nosotros tenemos un cochito minúsculo y no nos podemos volver locos...)


















Seguimos ruta, pasando por Manzini, la segunda ciudad más importante del país (la capital se llama Mbabane, pero no pasamos por ella)
Calle céntrica de Manzini.



















Mercadillo donde compramos guayabos...


















Pero nos vamos ya comidos, al lado del mercadillo:






















 De los parques nacionales del país, el que más nos recomendaron fue el Hlane Royal National Park. Es fácil llegar, y justo al lado del camping hay una charca donde vemos enseguida algunos animales nuevos:
Sí, elefantes ya habíamos visto...pero si se fijan en el agua...


















Parecen piedras...

















Pero las piedras respiran, se mueven y a veces dan respingos. Nuestros primeros hipopótamos.¡Ah!, la piedra de puntitos es un cocodrilo....



















Esa misma tarde nos apuntamos a un 'safari' en vehículo del parque, porque las pistas están muy mal para ir con coche propio. Les ponemos sólo una selección de lo que vimos:
Un facóquero brilla al sol después de tomar un baño.


















Un escarabajo pelotero arrastrando su bola de escrementos.





















Viendo las esbeltas jirafas, casi no vemos los impalas de detrás






















Estampa familiar



















Sin duda el animal terrestre más majestuoso que hayamos visto...


















Red-billed oxpecker, Buphagus erythrorhynchus, pasajeros habituales de los grandes mamíferos, a los que limpian de parásitos






































También nuevos, los rinocerontes


















Nuestro único león de Swazilandia


































Woolly-necked Stork ('cigüeña de cuello lanoso'), Ciconia episcopus


















' Yo tenía una granja en África...', Bueno, no teníamos, pero allí estábamos, en África...


















Llegada la noche vemos las estrellas del sur desde nuestro remoto camping, oyendo a lo lejos los rugidos de la savana, ¿leones?¿hipopotamos?...no se veían, añadiendo misterio a la noche. Suerte de la alambrada electrificada...
















Alimentamos el espíritu con la inmensidad cósmica y los estómagos con unos buenos chuletones...





















Nos despedimos de Swazilandia. Les ponemos algunas fotos de la zona de acampada, para que vean un día en África:
De día no se puede estar en la tienda, ni que esté a la sombra...


















En las horas centrales del día casca el sol en la savahna.


















Pero nuestro modesto camping tiene comodidades para esos momentos...


















Tampoco pateamos mucho, nos pasean en cochito...y es que los leones mejor desde arriba...























Atravesamos el trecho que nos separa de la frontera con Sudáfrica viendo algunos campos de caña de azúcar y algunas aldeas, mientras en la radio oímos una lengua familiar...el portugués. No nos hemos vuelto a las Açores, sino que Moçambique está a dos pasos. Pero queda para otro viaje, que nosotros nos vemos en la próxima entrada con fotos a saco del Kruger.
Caña de azúcar, una de las fuentes de ingresos en Swazilandia.


















Nuestro paso por el país ha sido tan fugaz que hasta las fotos las hacemos desde el coche. Nos quedamos con ganas de más, pero con un gran recuerdo...¡hasta otra, Swaziland!

viernes, 22 de junio de 2012

Imágenes de Lesotho

Camino del Kruger se nos presentó la oportunidad de cruzar por Lesotho, el minúsculo país que queda como una isla dentro de Sudáfrica, y que ya comentamos en su momento que fue una agradable sorpresa.
Cómo en los resumenes del viaje ya explicamos un poco lo que hicimos por allí, es hora de aprovechar la velocidad de internet para poner muchas fotos...

Según entramos el país es muy rural, aunque la primera bajada fue en una pequeña 'ciudad' para sacar dinero y comprar alguna cosilla; luego descubrimos que aunque el país tiene moneda propia (lisente), vale lo mismo y se utiliza igual el rand sudafricano.
Mafeteng.



















El nombre de Lesotho significa algo así como 'reino que está en las montañas'. Todo el país ocupa la zona más elevada de las Drakensberg, superando los 1500 m de altura, y con abundantes altiplanicies de pastos que pasan de los 3000. Nuestro primer paso de montaña tiene un nombre atrayente:

El paso de las 'Puertas del Paraíso' (2000m), recuerda la Degollada de Tasartico.























Al otro lado un gran valle de pequeñas aldeas y cultivos. En el pueblo principal una ONG lleva un pequeño 'lodge' para turistas que contribuye al desarrollo local. Estamos en Malea-lea:
Malea-lea
















Ventita donde comprar unos víveres.
















Nuestra habitación.





















Al lodge vienen coros y grupos locales a ensayar y sacar unos 'lisente'





















































































Dos días de poney-treking






























































Los que la conocen: ¡a que se parece a Gran Canaria!


















Después del caballo, caminata a una cascada.





















Aprovechamos hasta el último rayo de sol...
















...y la oscuridad de la noche lesotheña.










































Dormimos un poco...
















y a la mañana siguiente más...





































Pinturas rupestres de los 'San' de miles de años de antigüedad

































Por la capital sólo pasamos de refilón (ya en coche), a hacer unas compras.
Maseru. La capital está pegada a la frontera con Sudáfrica.
















Teya- Teyaneng, un pueblo de la carretera.





















Uno de los negocios más frecuentes de la carretera son estos teléfonos, que también son pequeñas tiendas





















Pasamos dos días en el Parque Nacional Ts'enlanyane, un largo valle volcánico en el norte del país.





















¿¿Cussonia??










































Y aunque en este valle hay un hotel de lujo, nosotros nos quedamos en un lugar que no conseguimos averiguar que era exactamente:

















Antes de salir de Lesotho visitamos la zona de altiplano. Aunque en el mapa están casi pegados, la Bokong Nature Reserve está a más de una hora de camino:
















































La flora es muy interesante y variada, en un paisaje dominado por gramíneas aparecen plantas que remotamente recuerdan a Canarias...
Una crassulácea a la izquierda y un Helychrysum a la derecha...
















El mirador recuerda a los de César Manrique. Y el cafecito es casero.
























Despedimos la entrada desde la barandilla del hotel de luxe donde no nos alojamos...

















¡¡Hi Lesotho!!




























Un extra de Botánica (Dani)

Lesotho no tiene grandes animales, o los que lo son no se ven. Aunque vimos algunos pajarillos:
Cape Sparrow (gorrión del cabo) Passer melanurus



















El siguiente, del tamaño también de un gorrión, es más vistosillo:
Macho de Pin-tailed Whydah, Vidua macroura























Lo que sí es vistoso es el cortejo, con el macho parado en el aire luciendo la cola ante una hembra de plumaje bastante insulso que se hace la interesante pasando de todo...





















La flora de Sudáfrica es tremendamente diversa y complicada, demasiado como para quedarse con ella. Pero en las 'medianías' de Lesotho, un puñado de especies bastante distinguibles entre sí me permitió hacer una pequeña lista de las más frecuentes. En el diario pude apuntarlas, comparándolas con plantas de Canarias y Península, con notas del tipo 'domina una que recuerda a una Bencomia...entre medio aparecen, una que recuerda al almácigo, otra con unos frutos globosos, una que recuerda a un Rhamnus y finalmente otra con aspecto de Salvia, pero en arbusto alto...' una descripción poco científica pero que me permitió identificarlas con un libro que consulté en la cafetería del hotel de luxe de Ts'enlanyane.

En la siguiente foto, el aspecto de este bosque de medianías (entre 1500 y 2500 m). Aunque debió ocupar mucha más extensión, ahora sólo forma manchas en las laderas peladas...
Bosquetes de Leucosidea sericea
























La mata que 'recuerda a una Bencomia', es, como la Bencomia, una rosácea. Es el árbol más abundante y en algunos lugares alcanza los 7 u 8 m de altura, aunque en casi todos los lugares es arbustivo...en el Ts'enlanyane se ve que algunos incendios recientes (hay mucho tronco quemado y pelado) han reducido mucho la extensión de los bosques. La especie se llama Leucosidea sericea:
Un trocito bien conservado.

Ramas de Leucosidea sericea























Otra Leucosidea sericea























El que parece un almácigo (en la Península crece otro pariente, el lentisco, pero se parece más a Pistacia atlántica, nuestro almácigo...), vaya, pues resulta que lo és...bueno, es de la familia, una Anacardiácea...
Rhus divaricata, pariente lesoteño de almácigos y lentiscos























El de los frutillos (comestibles, creo) es Diospyros austro-africana




















y el que `parece un Rhamnus', es Rhamnus prinoides




























Aquí tenemos el que parece una salvia:
Buddleja salvifolia
























En Ts'enlanyane una mata que me pareció familiar ... i tant!!
Myrsine africana...un arbustillo que también crece... ¡en la laurisilva azoriana!





















Es descaradamente una umbelífera...¿será cf. Heteromorfa arborescens var. abyssinica, tal como apunté en el diario?



















Y con esta lista tienen una idea de los bosques primigenios de la alta montaña lesoteña. Más arriba el bosque se convierte en praderas y entonces aparecen decenas de matojillos endémicos dignos de gente más puesta...
Si en las entradas anteriores hacía puenting y surf, aquí me dedico a la botánica...pero sin colgar de precipicios como en Tenerife...